Al menos 174 muertos en un accidente aéreo en Corea del Sur
Un avión de pasajeros con 181 personas a bordo estalló en llamas este domingo en Corea del Sur, después de que, durante un aterrizaje de emergencia, se saliera de la pista y chocara con un muro en el aeropuerto internacional de Muan, en la provincia de Jeolla del Sur, ubicada a unos 288 kilómetros al suroeste de Seúl. Los bomberos han confirmado ya 174 fallecidos y han rescatado a dos personas con vida, pero hay poca esperanza de hallar más supervivientes en la peor tragedia aérea ocurrida en el país. Las autoridades surcoreanas creen que fue una avería en el tren de aterrizaje lo que provocó el siniestro, al parecer causada por un choque con un pájaro.
Dos mujeres —ambas miembros de la tripulación— fueron rescatadas con vida poco después del accidente y trasladas a dos hospitales de la zona, mientras los equipos de emergencias continúan buscando supervivientes. Las vidas de las dos evacuadas están fuera de peligro. Lee Jeong-hyeon, un funcionario del departamento de bomberos a cargo de la operación, se mostró escéptico de que puedan encontrarse más personas con vida por el mal estado en el que quedó el avión. “Después de que el avión chocara con el muro, los pasajeros salieron despedidos. Las posibilidades de supervivencia son extremadamente bajas”, declaró Lee. “La aeronave ha quedado prácticamente destruida por completo y es difícil identificar a los fallecidos. Estamos en el proceso de recuperar los restos, pero tomará un tiempo”, añadió.
El accidente se produjo a las 9.03 de la mañana (1.03 de la madrugada en hora peninsular española) cuando el avión de Jeju Air, que transportaba 181 personas —175 pasajeros y seis tripulantes— en un vuelo procedente de Bangkok, la capital de Tailandia, estaba aterrizando en el aeropuerto surcoreano. La torre de control del aeropuerto había advertido poco antes, a las 8.57, del impacto de un ave con el avión, según ha revelado en rueda de prensa un portavoz del Ministerio de Tierra, Infraestructuras y Transportes. El piloto pidió auxilio a las 8.58 e intentó aterrizar a las 9.00, pero impactó tres minutos después mientras tocaba pista sin haber desplegado el tren de aterrizaje.
“Mientras trataba de aterrizar en la pista número uno, la torre de control emitió un aviso por el impacto del pájaro y el piloto declaró mayday [señal internacional de socorro de aviación] poco después”, ha detallado el Ministerio. El piloto, que había recibido permiso para tratar de efectuar un aterrizaje forzoso en sentido contrario al de la pista, no logró hacerlo al no conseguir reducir su velocidad. El aparato llegó así al final de la pista, donde chocó con las estructuras de hormigón que delimitan el perímetro del aeropuerto, según indicaron las autoridades. La mayoría de las personas a bordo eran de nacionalidad surcoreana, pero el ministro de exteriores tailandés ha comunicado que al menos dos de los ocupantes eran tailandeses.
Fuentes aeroportuarias citadas por la agencia Yonhap explicaron que el avión debía haber aterrizado a la 8.30 (hora local), pero debió abortar su primer intento por problemas en el tren de aterrizaje, aparentemente provocados por el impacto con un ave. Según el ministerio surcoreano de Transportes, la torre de control había enviado al avión una advertencia sobre posibles impactos con aves poco antes del accidente. Las autoridades ya han iniciado una investigación en el lugar de los hechos para determinar la causa exacta.
40 minutos de incendio
Un vídeo muestra al avión bimotor, un Boeing 737-800, deslizándose por la pista sin tener activados los neumáticos. En otro se aprecia cómo el vehículo derrapó hasta estrellarse contra un muro de hormigón, lo que provocó que explotase y quedase envuelto en llamas. En otras fotos se ve humo y fuego envolviendo partes de la aeronave, además de muchos escombros. Según los medios locales, el incendio duró 40 minutos hasta que los bomberos pudieron controlarlo.
Testigos del accidente declararon a la prensa surcoreana haber visto llamas en el motor del avión y oído múltiples explosiones antes del siniestro. “Vi que el avión descendía y pensé que estaba a punto de aterrizar, pero se produjo un destello de luz. Luego hubo un fuerte estruendo y vi mucho humo; después oí una serie de explosiones”, cita la agencia Yonhap. Otro testigo recuerda oír dos veces “el sonido de un raspado metálico”, unos cinco minutos antes del accidente.
Se trata de la mayor tragedia aérea ocurrida nunca en suelo surcoreano, y una de las más graves sufrida por una aerolínea del país en las últimas tres décadas, según los datos oficiales. En 1997, un aparato de Korean Air se estrelló en Guam y murieron 200 personas.
El presidente interino surcoreano, Choi Sang-mok, quien asumió su cargo el pasado viernes en medio de la crisis política e institucional que vive el país, se ha trasladado al lugar de accidente. Poco después de que se conociera la noticia, pidió “asignar todos los recursos disponibles” y dirigir todos los esfuerzos necesarios a las tareas de rescate “para salvar aunque sea una vida más”, comunicó su oficina. “Investigaremos a fondo la causa del accidente y diseñaremos medidas preventivas para evitar que se produzcan otros similares en el futuro”, aseveró el mandatario en funciones.
La aerolínea surcoreana Jeju Air ha publicado un comunicado en su página web en el que pide disculpas por el accidente. “Agachamos nuestras cabezas en forma de disculpas a todo el mundo que ha sufrido con el accidente. Haremos todo lo posible para resolver la situación”, se lee. El director ejecutivo, Kim E-bae, ha extendido personalmente sus condolencias a las familias de los fallecidos y ha asegurado que “independientemente de la causa [del accidente], asumiré toda la responsabilidad como director ejecutivo”. Por su parte, la compañía Boeing ha dicho estar en contacto con la aerolínea y también ha presentado sus condolencias a las familias de las víctimas.